Objetivo: el podio de París

28 agosto 2020 16:28:41 CET

El maillot amarillo parece un reto demasiado complicado para hombres como Landa, Pinot o el joven Pogacar, pero sí pueden soñar con acabar el Tour entre los tres primeros puestos.

La edición número 107 del Tour de Francia se presenta como un duro combate entre el Team Jumbo-Visma y el Ineos Grenadiers, con Primoz Roglic y Egan Bernal en el papel de primeros espadas de los respectivos equipos, que a su vez cuentan con Tom Dumoulin y Richard Carapaz como gregarios de lujo, capaces de dar la cara si las cosas se complican para sus jefes de filas.

Teniendo en cuenta que esos cuatro ciclistas ya saben lo que es ganar una gran vuelta, incluyendo un Bernal que parte como vigente campeón del Tour, no sería raro que tres de ellos acabaran copando el podio de París. Pero en el pelotón también aparecen otros nombres importantes que, si bien lo tienen muy complicado para lucir el maillot amarillo en la capital francesa, no se les puede descartar en la pelea por el podio.

Mikel Landa se quedó a un solo segundo de lograron en la edición de 2017, superado finalmente por Romain Bardet, y ahora tratará de quitarse esa espina como jefe de filas del Bahrain-McLaren tras tener que conformarse con la séptima y la sexta posición en las dos últimas ediciones.

Quien ya sabe lo que es subir al podio de París es Thibaut Pinot, tercero en 2014, cuando se erigió en la principal baza francesa en ganar el Tour. Esas esperanzas se fueron desvaneciendo en ediciones posteriores, pero ahora regresa a la ‘Grande Boucle’ con buenas sensaciones.

En esa pelea tampoco se puede descartar a Tadej Pogacar, quien el año pasado sorprendió al acabar la Vuelta a España en la tercera posición, pese a ser su debut en una gran vuelta. A sus 21 años, el esloveno se estrenará ahora en el Tour con la intención de demostrar que lo sucedido en la Vuelta fue el inicio de una muy prometedora trayectoria.